viernes, 6 de julio de 2007

Segunda Guerra Médica: Del 480 al 479 antes de Cristo


Muerto Darío, lo sucedió su hijo Jerjes, quien inició nuevamente el ataque a Grecia. Partió desde Sardes y cruzó los Dardanelos, atravesó Tracia, Macedonia y Tesalia.
Los soldados de infantería pesada de los persas eran llamados los Inmortales, eran la guardia personal del rey. Además contaban con una caballería de carros y arqueros, y una infantería ligera, con armas arrojadizas, éstos iban sin corazas.
Los griegos reunidos en congreso en Corinto, decidieron enfrentar a los invasores. El rey de Esparta, Leónidas, con sus 5000 hombres, se instaló en el desfiladero de las Termópilas para enfrentar allí a los persas, a los que rechazó en dura lucha después de dos días de batalla. Los persas en ese desfiladero no podían maniobrar con su caballería y quedaban anulados.
Leónidas decidió permanecer en el sitio con 300 oplitas.
Un traidor llamado Efialtes indicó a los persas el camino a través del bosque para lograr emboscar a los griegos, atacándolos por la retaguardia. Al ser sorprendidos, Leónidas y los 300 espartanos lucharon heroicamente y resistieron hasta morir.
En ese sitio se levantó un monumento de piedra, junto a un león, con un escrito del poeta Simónides que decía: "Caminante, ve a Esparta y dile que aquí yacemos por defender sus leyes".
Jerjes cruzó las Termópilas y avanzó hacia Atenas, ciudad a la que saqueó e incendió. Sus habitantes habían huido a refugiarse en la isla de Salamina.
En 480 a C., cerca de Salamina, la flota griega, inferior en número, atacó a los persas, que -con mayor cantidad de naves- no pudieron maniobrar y allí sufrieron una terrible derrota.
Jerjes regresó a su tierra y dejó una parte del ejército en Tesalia, al mando de Mardonio, quien fue vencido en Platea, en 479 a C. por el ejército griego al mando del rey de Esparta, Pausanias y de Arístides, y las naves persas sufrieron la derrota de Micala, lo que puso fin a la Segunda Guerra Médica.